Tarjeta Roja a Miguel Mancera

Tarjeta Roja a Miguel Mancera

Foto: ADN Político

 

La serie de agresiones que el alcalde Miguel Ángel Mancera ha propinado a la población de la capital –como el programa Hoy No Circula- nos lleva a preguntar si no sería mejor que este “Angelito” se vaya, ya sea a su casa o a alguna jaula para gorilas. Pues al señorito le place también mandar golpear a gente indefensa.

El nuevo programa “Hoy no Circula”, es solamente la última de las traiciones que Mancera le ha enderezado a la propia población que lo eligió. El “modus operandi” de mandar golpear a la población de la capital, se puede apreciar de modo recurrente en diversos actos, como sugiere el reporte de que mujeres y niños, protestantes contra la restricción a la circulación de sus autos, fueron agredidos por las fuerzas del orden de Mancera en céntricas calles de la capital.

¿Al grito de “¡Mujeres y niños primero!”, Don Miguel?

Mancera inició las abusivas actuaciones que le caracterizan, casi desde el inicio de su administración. Y el día de la marcha que conmemoraba la matanza estudiantil del 2 de octubre, a Mancera lo mejor que se le ocurrió fue mandar construir una ratonera gigante con vallas metálicas para cercar el paso de la marcha, y después mandar golpear a los estudiantes –y de paso a varios periodistas-, como un Díaz Ordaz de bolsillo, pero ahora dirigiendo su cobarde operativo a distancia, desde la oficina del denominado C4, que parece querer indicar “Un Cobarde” cuadruplicado.

Este genio, desplegó allí sus talentos mandando golpear a los jóvenes con el grupo de psicópatas que siempre ha formado al menos parte del cuerpo de granaderos de la ciudad de México. Es increíble que, como durante el movimiento estudiantil del 68, tengamos ahora que volver a las mismas peticiones de entonces: “Disolución del cuerpo de granaderos”.

Además, en una demostración de locura momentánea, Mancera tuvo “el detalle” de subir el precio del boleto del metro, como un medio insuperable de perder votos y futuras elecciones.

Sin querer decir que Mancera es propiamente “la doncella de Peña”, puede afirmarse que Mancera ha hecho un arreglo con el peñanietismo, para entregarle la capital al PRI, envuelta para regalo.

Esa es la razón por la cual Mancera comete, en apariencia de manera inexplicable, burrada tras burrada. Lo hace a propósito, para que pierda “su partido”, el PRD, las próximas elecciones en el DF.

Mancera no es exactamente un asno, aunque parece navegar con esa bandera. Es verdad que parece un inepto fastidioso cuando manda perjudicar a los circos de la capital… por tener animales de circo.

Pero para los habitantes de la ciudad no hay nada, por parte de Mancera, salvo un par de buenos garrotazos, cuando llega la ocasión. En cambio, a los animales les dedica los minutos que requieren sus congéneres.

Mujeres y niños, en cambio, fueron golpeados por los canes de Mancera, cuando osaron defender los vehículos que nuestro genio mandó arrastrar con grúas, el día que las familias comenzaron a protestar por el programa modificado Hoy no Circula.

Anteriormente, Mancera mandó colocar como “ombudsman” capitalina a una recomendada de su secretario de gobierno, con lo que ahora no sirven ni Mancera, ni su secretario, ni la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.

Es por ello, en parte, que Mancera fue acosado por supuestos “anarquistas” cuando se reunió con la Comisionada Perla Gómez. Si en verdad esas gentes son anarquistas, podemos prever que pueden intentar agredir más a Mancera o a sus allegados, pues por ejemplo, la colocación de explosivos es tradicional en las huestes anarquistas.

En mi opinión, lo que debería hacerse es “tumbar” a Mancera por medios legales.

Es decir, actuar por medios democráticos y jugando con lealtad en el ámbito de la democracia y de la ley. Incluso planteando a Mancera la conveniencia de su salida. Renunciando a la vía violenta, desde luego, y planteando reformas radicales pero realistas. El nuevo partido Morena pudiera plantar algo así, lo mismo que los socialdemócratas reciclados en otro de los nuevos partidos políticos. De hecho, el propio excanciller Jorge Castañeda, cercano a uno de esos nuevos partidos, pudiera comenzar a aspirar a una candidatura presidencial.

La vía idónea para “derrocar por la vía legal” a Mancera sería la Revocación de Mandato. La Asamblea Legislativa del DF puede perfectamente manipular las leyes para hacer que dicha figura –la revocación- se le aplique pronto a Mancera. Con ello, los perredistas serán los “héroes” que nos librarán, si no de todo mal, sí al menos del mal mayor de la Ciudad de México: Miguel Mancera.

Sin embargo, si el PRD no hace pronto algo contra Mancera, perderá el poder en su último bastión, la capital del país. Y la podría ganar el PRI, si el nuevo partido Morena no se pone pronto a trabajar…

En lo personal, me opongo totalmente al regreso del PRI al poder en el DF. Pues si convirtieron a su partido el PRI en una casa de citas –pero no citas políticas, como se ve a continuación- harán lo mismo con la capital del país.

Al respecto, cabe recordar que Mancera está protegiendo a un engendro como Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, presidente local del PRI acusado de organizar una red de prostitutas a su servicio. Pues la procuraduría local, a cargo de Mancera, se ha resistido a echarle el guante.

Todo lo cual da a pensar que las referidas meretrices servían no nada más a los priistas, sino quizá incluso a los propios manceristas. O que hay algún tipo de contubernio entre el PRI y el PRD en el Distrito Federal. Si no es así ¿por qué no manda Mancera detener no sólo a Gutiérrez, sino a todos los priistas y las priistas involucrados (as)?

Pues porque Mancera ha negociado con Peña –tan proclive a las componendas-. López Obrador y Marcelo Ebrard, en cambio, se resistieron a convalidar las raterías presidenciales de sus respectivos periodos, mientras que Mancera no ha dudado en salir a exhibirse con su nuevo amigo, “el amigo ideal” para cualquiera: Enrique Peña Nieto.

La materia del pacto Peña-Mancera es algo incierto, pero se ha especulado que, dados los antecedentes priistas de la familia de Mancera, éste pudiera estar pavimentando el camino para un posible regreso del PRI al poder en la ciudad capital.

Pasemos por último a una comedia de equivocaciones, dirigida por Mancera. El más ridículo de sus desatinos es el caso de la línea12 del Metro, donde el alcalde mantuvo durante más de un año el desorden en su operación… para después dar un supuesto “golpe maestro” al denunciar presuntas irregularidades de su antecesor, Marcelo Ebrard.

Pero Mancera generó una total confusión, con tal maestría, que ahora ha quedado ensuciada no solo la imagen de Ebrard, sino la del propio Mancera. Así como la de las empresas constructoras involucradas, otrora orgullo de la ingeniería mexicana. Para el campo de los manceristas, el caso es una especie de “boomerang político” que promueve Mancera pero lo golpea a sí mismo…

Son las de Mancera ya demasiadas torpezas y agresiones contra la población de la Ciudad de México. Y como aún faltan cuatro largos años con Mancera como “capitán del equipo”, creo que lo mejor es echarlo del campo del juego político, mediante la Revocación de Mandato, tal como hacen los atletas del futbol contra quienes actúan fuera de las reglas, al mostrarles, para que se retiren, una tarjeta roja.

 

Source:El Arsenal, diario administrado y hecho por periodistas

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