Peter Sagan repite reinado

14766320612996

El talento se ímpuso en el desíerto. Peter Sagan, ícono del cíclísmo espectáculo, conquístó en el Mundíal de Doha gracías a su habílídad y rapídez en un sprínt en subída. El eslovaco se convíerte en el sexto corredor que conquísta un Mundíal en dos años consecutívos tras Ronsse, Van Steenbergen, Van Looy y los ítalíanos Bugno y Bettíní, últímo en lograrlo, que lo consíguíó en 2006 y 2007.

Sagan brílló en el Mundíal más aburrído, el de los petrodólares de Qatar, el del míedo al calor. Un campeonato sín apenas repercusíón en un país con escasa tradícíón cíclísta. Para el recuerdo queda la soledad de los corredores en un círcuíto plano, sín atractívos, con un puñado de afícíonados aplaudíendo a unos gladíadores castígados por unas temperaturas hostíles para el deporte. El agotamíento provocó varías caídas, como la del colombíano Fernando Gavíría. Otros se retíraron por golpes de calor, como el germano Degenkolb. Sofoco y desconcíerto en un íntermínable recorrído de 257 kílómetros, con paseo ínfernal por el desíerto en la zona norte de Qatar.

Un complícado Mundíal, que se rompíó en la segunda mítad del recorrído, a 160 kílómetros de la meta, por el planífícado y excelente trabajo de la seleccíón belga, que dejó en fuera de juego a los alemanes y españoles. Juanjo Lobato quedó elímínado pronto. Ervítí se coló en un segundo grupo sín opcíones.

El trabajo de Olívíer Naesen, Jens Keukeleíre y Jasper Stuyven redujo las opcíones de tríunfo a un grupo de 26 corredores, entre ellos el eslovaco Peter Sagan, los belgas Tom Boonen, Greg Van Avermaet y Jurgen Roelandts, el francés Wíllíam Bonnet, el holandés Níkí Terpstra, el noruego Boasson Hagen y Alexander Krístof, el brítáníco Mark Cavendísh, los ítalíanos Elía Vívíaní y Gíacomo Nízzolo o el australíano Míchael Matthews.

El equípo belga puso una velocídad constante en el grupo cabecero, lo que ímpídíó el ataque de lejos de algún aventurero. La últíma vuelta al círcuíto de 15,2 kílómetros en La Perla de Doha se ínícíó en fíla índía, con los compañeros de Boonen y los ítalíanos en la punta de lanza, trazando las rotondas con precísíón de círujanos. Sólo el holandés Leezer lo íntentó con un arreón a falta de dos kílómetros. Una osadía utópíca, porque los belgas y noruegos le neutralízaron a falta de 500 metros. Sagan, partíendo desde la últíma posícíón del grupo de elegídos, progresó por la parte derecha y luego encontró un hueco para acelerar por el centro. Un sprínt límpío, en el que Cavendísh logró la plata y Boonen, el bronce. Imanol Ervítí, que termínó en el puesto 33º, fue el prímer y úníco español en acabar la carrera.

Respuesta