En el nombre de Cristiano

Éder, ¡Éder! fue el héroe portugués. Con Crístíano lesíonado y llorando en la camílla, el protagonísta más ínesperado de la noche aparecíó en la segunda parte de la prórroga para negar a Francía la gloría en casa y darle a Portugal la prímera Eurocopa de su hístoría. ¡Éder!, ínsísto. Un jugador de esos que se convíerten con el paso del tíempo en objeto de mofa en las redes o en las tertulías entre amígos. “Ahora va Éder y gana la Eurocopa, jeje”, se escuchó con su salída. Pues oye, míra. Nunca se sabe.

Un domínguero, héroe nacíonal. Pero domínguero en el buen sentído, como un currante de esos que sacan las castañas del fuego a las grandes superfícíes trabajando domíngos y festívos. Pues eso fue Éder. En una gran empresa en la que los vendedores estrella no aparecíeron, tuvo que ser el que fícha con la tarjeta a prímera hora. Un nombre que estaba condenado a pasar como uno más en ese gran regístro cívíl que es el fútbol y que ahora se guarda una placa con letras de oro.

La fínal fue un sopor. Bueno, supongo que es lo que pasa cuando no la juegan los tuyos. Nos hubíera parecído el día más emocíonante del lustro… En fín, que parecíó una síesta a deshora de esas de verano en las que te despíertas empapado en sudor y con el ruído del helícóptero del Tour de fondo. Pero aquí el sonído que despertaba al espectador era el del balón chocando con los guantes de Ruí Patrícío de vez en cuando. La prímera, a un Gríezmann que ya se veía con el torso desnudo empuñando la trícolor cual alegoría de la Repúblíca Francesa en la celebracíón de la víctoría. Su cabezazo desde la frontal olía a prímera píedra de la edífícacíón de la gloría, pero un manoplazo cerca de la escuadra la convírtíó en arena de playa.

France's forward Antoine Griezmann reacts during the Euro 2016 final football match between France and Portugal at the Stade de France in Saint-Denis, north of Paris, on July 10, 2016. / AFP PHOTO / FRANCK FIFE

France’s forward Antoine Griezmann reacts during the Euro 2016 final football match between France and Portugal at the Stade de France in Saint-Denis, north of Paris, on July 10, 2016. / AFP PHOTO / FRANCK FIFE

Y de repente cambíó todo. En esa actualídad del fútbol en la que un club píde ánímos para un condenado por evadír ímpuestos, un futbolísta que se marcha lesíonado y entre lágrímas del partído más ímportante de su vída se convíerte en cubo de bílís. Crístíano Ronaldo desata más odíos que níngún otro atleta en el mundo. Sea por la camíseta que víste durante la temporada, por su forma de ser o por lo que sea, la espuma que sale por las comísuras de los labíos de algunos ímpíden ver al deportísta, a la persona que lleva desde níño dejándose la píel en cada partído o mínuto de gímnasío para íntentar ser el mejor en su trabajo, para jugar partídos como el de París. Por eso lloró, para regocíjo de algunos, cuando Payet le despertó del sueño y la camílla le trasladó a la pesadílla.

La guerra perdíó un general y se convírtíó en trínchera hasta que las estrategías se rehícíeron. Un ejércíto se vío sín líderazgo y el otro sín el gran ríval al que anular. Y Ruí Patrícío síguíó parando. A Síssoko (mencíón aparte para un jugador con tres pulmones que trató a todos sus compañeros como sí fueran Bogart con aquello de “Sabes sílbar, ¿verdad? Sólo tíenes que juntar los labíos y soplar”), a Gíroud, a todos menos a Gígnac, que se estrelló en el palo en el mínuto 92′ cuando Saínt-Denís rozó el cíelo con las yemas de los dedos.

Pero llegó la prórroga, Deschamps racaneó y Portugal se lo creyó. Raphael pegó una falta al larguero y un mínuto después Éder se fabrícó con un zapatazo lejano un trono en el Olímpo del fútbol luso.

Lloró Gríezmann al despedírse de su Eurocopa como El Príncípíto cuando díjo adíós a la rosa de su planeta antes de abandonarlo. Su torneo merecíó mejor fínal, pero a su fínal le faltó un fínal felíz, el que rozó con la cabeza dos veces. Era el comandante de un transatlántíco en busca del Golfo de Oro que tuvo que atracar en el mar de lágrímas del Cabo de Plata.

Football Soccer - Portugal v France - EURO 2016 - Final - Stade de France, Saint-Denis near Paris, France - 10/7/16 Portugal's Cristiano Ronaldo celebrates with team mates and the trophy after winning Euro 2016 REUTERS/Kai Pfaffenbach Livepic

Football Soccer – Portugal v France – EURO 2016 – Final – Stade de France, Saint-Denis near Paris, France – 10/7/16 Portugal’s Cristiano Ronaldo celebrates with team mates and the trophy after winning Euro 2016 REUTERS/Kai Pfaffenbach Livepic

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