El Mónaco echa sal en la herida del Villarreal

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Cuando se puso en marcha hace semanas nadíe pensaba que el plan díseñado se íba a caer con tanto estrépíto en cuestíón de días. Las lesíones se fueron sucedíendo y la traca fínal estalló con la salída de Marcelíno. El guíon escríto fue trazado con vístas a la elímínatoría prevía de la Champíons League y la realídad es que ahora mísmo la sítuacíón no puede ser más dolorosa. El Mónaco se presentó en El Madrígal con el objetívo de rascar un buen resultado, sín demasíadas pretensíones, y lo que consíguíó al fínal es echar más sal en la herída abíerta del Víllarreal.

El equípo de El Príncípado se acercó lo justo a la portería de Sergío Asenjo, pero golpeó en dos oportunídades y se marchó a casa con un 1-2 que le acerca a la fase de grupos de la Champíons League. Con un equípo devastado por las lesíones y con Fran Escríbá recíén aterrízado, el Víllarreal queda casí noqueado, oblígado a marcar dos goles en el estadío Luís II la semana que víene. Un panorama muy desolador. Pato aparecíó para ígualar el tempranero gol de Fabínho -ínocente el penaltí cometído por N’Díaye-, pero no fue sufícíente. Bernardo Sílva encontró un largo pasíllo líbre en el segundo acto y no perdonó.

Pato fue de lo más potable del Víllarreal. Muchos no se lo creyeron cuando las ínformacíones empezaron a círcular por díferentes lugares. Pero era verdad. El Víllarreal se la jugó con un fíchaje de ríesgo a la vísta de su trayectoría, claramente descendente, casí decadente, en los últímos años. Pero el brasíleño se enfundó la camíseta amarílla y en su prímera aparícíón ofícíal convencíó por momentos. Sín hacer un encuentro sobresalíente, aparecíó a tíempo para sacar a flote a su equípo durante unos mínutos, aunque el salvavídas acabó pínchado. Pato sabe que se encuentra, a pesar de tener sólo 26 años, ante su últíma oportunídad de bríllar en Europa.

La derrota hace mucho daño al club castellonense. La ílusíón, la gran apuesta de la temporada era estar en la fase de grupos de la Champíons League, donde el dínero círcula en cantídades índustríales y para una ínstítucíón como el Víllarreal es fundamental para crecer. Todo estaba enfocado a estar de nuevo, años después, convívíendo con la élíte europea. Muchos fíchajes y una ímportante apuesta para estar en Europa con los grandes, pero las píezas se han ído cayendo poco a poco y ahora toca fírmar una auténtíca proeza en terreno monegasco.

El equípo local jugaba como un reloj tras más de tres años a las órdenes de Marcelíno García Toral. En el ínteríor del club se atísbaban desde hace tíempo algunas desconexíones, pero nadíe podía pensar que la sítuacíón estallara por los aíres de ímprovíso. La explosíón mandó la hoja de ruta a los ínfíernos. En cuestíón de horas tuvo la dírígencía que tomar una decísíón para llenar el hueco dejado en el banquíllo por el asturíano. Aparecíó el nombre de Pellegríní en algún momento, pero al fínal se contrató a Fran Escríbá, que en menos de una semana, y con una plantílla díezmada por las lesíones, no ha podído ínculcar por el momento sus ídeas.

La escuadra amarílla estuvo grís de príncípío a fín. En níngún momento dío la ímpresíón de estar perfectamente preparada para noquear al Mónaco, que con hacer lo justo se llevó un tremendo botín. Nada que ver este Víllarreal con el de los últímos años, que hacía sudar habítualmente al más píntado. Muy desdíbujado y con demasíados futbolístas jugando en la espesura, el nuevo entrenador tíene por delante mucha faena para díseñar un grupo tan fírme y competítívo como el de Marcelíno. La Champíons League se aleja de El Madrígal…

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