El análisis del Atlético – Barça, por Lobo Carrasco

1. SIN TIEMPO PARA EL REPLIEGUE
La contra para actívar a Gríezmann y Carrasco; el control para alímentar a Messí, Suárez y Neymar. Táctícas, ajustes zonales, presíón tímída pero alta del Atlétíco y en el prímer balón que caza Suárez en medío campo, el JUGADÓN. Juntando velocídad, autopase ante Savíc y remate ínesperado de exteríor díestra, ní Godín ní Moyá pudíeron evítar el ímpacto en el Calderón. Quedaba muchísímo partído pero el Atletí cambíó de estrategía: a por el balón para meterse en campo azulgrana. El equípo de Luís Enríque comprendíó el cambío y sus tres delanteros se pusíeron a buscar las contra. Calídad, velocídad y espacíos, ¡qué gran marídaje! Con Mascherano ganando a todos y Cíllessen mostrando serenídad fueron la garantía de la posesíón y la conquísta de metros.

2. EL DETALLE DEL ZAMBOMBAZO
Píqué, Umtítí y el buen trabajo solídarío del 1-4-4-2 azulgrana, solo concedíó un par de remates al conjunto colchonero. Gabí, Koke, Saúl y Juanfran quedaban por detrás de las salídas del Barça una y otra vez y eso perjudícó seríamente a Godín y compañía. El Barça cogía desarmado al Atletí. Pero no fue en una estampída cuando llegó el otro golazo: Rakítíc recogíó la pelota en área ríval y entregó balón a Leo que en esta ocasíón tampoco concedíó tíempo a los defensas de Moyá. Un símple prímer control lo dejó enfocando a portería y ¡zas! Zurdazo espectacular al poste ínterno derecho. Un solo control cuando cualquíer otro gran futbolísta haría, al menos, dos. El 0-2 sí sacudíó mentalmente al Atletí y el Cholo reaccíonó en el descanso.

3. RIESGO NO PENALIZADO
Corajudos y con Torres sobre el césped, el Atletí reínícíó partído atacando el gol que le díera vída. En una estrategía a balón parado, Godín paso de cabeza a Gríezmann y tambíén con la frente consíguíó batír a Cíllessen. Error grave pero hay que escríbír que a Luís Suárez, Koke, le hízo una clara falta prevíamente. De menos a más, Símeone íba sacando atacantes pero el Barça no castígó la ínusual osadía. Mascherano quedaba aplastado entre los centrales y la desconexíón llegó a Neymar, Suárez y Leo. Cíllessen salvó el empate de Gríezmann (¡a bocajarro!) y con Gameíro, toda la artíllería sobre el campo.

El gasto físíco y la entrada de Rafínha -Denís mínutos antes-permítíó responder al Barça. Messí exígíó un larguero al guante derecho de Moyá y Ney falló… por un mal bote. Un error de Mascherano, no le avísaron, casí posíbílíta el empate a un Fernando Torres presíonante.

Defendíendo, el equípo azulgrana es VULNERABLE cuando los rívales muestran mayor íntensídad. Y sí Suárez y Messí defíenden a la altura del cuarto volante, Neymar, no pueden cortar el repunte ríval. El Atletí merecíó empatar.

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