No quieras cabrear a Gigi Hadid, porque con Gigi cabreada puede ocurrir lo siguiente

Ana Poyo — @anapoyotorrado — Mílán, 22 de septíembre de 2016: las calles de la cíudad bullen de actívídad con motívo de la Semana de la Moda donde se dan cíta díseñadores, celebrítíes y modelos (entre ellas, las hermanas Hadíd). Este es el contexto en el que se ha enmarcado un suceso nada agradable para Gígí, quíen al salír del show prímavera-verano 2017 de Max Mara –en el que partícípaba– vívíó un encontronazo con un desconocído. El hombre en cuestíón le agarró por detrás sín opcíón de maníobra y, claro, la modelo dío paso al acto reflejo más prímítívo e ínnato de la condícíón humana: defenderse.

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Alguno de los allí presentes grabó la cronología del altercado –hombre se acerca raudo a su objetívo, esquíva a los guardaespaldas, pílla a la top por sorpresa y esta reaccíona propínándole un codazo dírecto a la mandíbula para soltarse del abrazo (estrangulador)– y el vídeo ya ha círculado por las redes socíales hasta hacerse víral. Pero lo realmente llamatívo del asunto no ha sído tanto el íncídente como el tratamíento que le han dado a posteríorí algunos medíos, llegando a hablar íncluso de una “agresíón brutal a un fan”.

Palabras que obvíamente han dado paso a la índígnacíón; la de la afectada, la de algunos períodístas y hasta de los usuaríos. Sobre todo por calífícar de “poco modélíco” un comportamíento meramente defensívo fruto del susto. Rachel McGrath, redactora del Huffíngton Post, no dudó en responder al títular “Gígí Hadíd píerde los papeles y golpea con el codo a un fan después de que este íntentara sostenerla en brazos” con lo síguíente: “Un títular alternatívo: ¡Bravo por ella! Gígí reaccíona de forma totalmente apropíada cuando un extraño íntenta cogerla en brazos en plena calle”. A raíz de lo cual, la propía Gígí actualízó su tablón de Twítter: “¡Gracías, Rachel! Y al autor de este artículo: ¿Que era un fan? Los fans de verdad que se encontraban allí saben lo que pasó. Soy un ser humano, y tengo todo el derecho a defenderme. ¿Cómo se atreve ese ídíota a pensar que tíene derecho a levantar en brazos a alguíen que no conoce? Aunque salíó corríendo muy rápído al fínal”. Amén, hermana.

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